viernes, diciembre 13, 2013

Relato erótico : Masturbación en la bicicleta

Un relato erótico de una chica que cumplió su fantasía erótica de hacerse follar por el asiento de la bicicleta... Aunque en su masturbación en la bicicleta no todo terminó bien, nos cuenta esta historia excitante que nos hará ver a las mujeres que pedalean de otra forma!

Masturbación en la bicicleta

Relato erótico : Masturbación en la bicicleta

Quiero confesar mi afición por el ciclismo. No es que sea muy dada a las actividades recreativas. La enfermiza verdad es que el asiento de la bicicleta, al pedalear, me estimula muy suave y muy firme el clitoris. A veces tengo un orgasmo largo y constante, en ocasiones solo quedo excesivamente excitada. Lo que si se es que sin duda el ciclismo me tiene en sus manos.
Hace un tiempo compre un asiento de bicicleta que se sobrepone al asiento normal, pero este tiene una linda protuberancia en forma de pene, de modo que al subirte a la bici, el pene de plástico te penetra y cada que pedaleas empiezas a subir la cuesta del orgasmo. Bueno eso es en teoría, yo no lo había comprobado, tenia mis reservas.
El domingo para mi paseo acostumbrado por fin... ¡me atreví! Coloque mi asiento sexual sobre el asiento normal, tuve que descoser mis licras de la entrepierna, deje mis pantis en su cajón y trepé la bicicleta.
La sola idea del atrevimiento erótico, que iba a cometer, me humedeció. De inmediato empecé a sentir una elevada exitación que aumentaba con cada pedalazo. Y yo muy inteligente seguí pedaleando y pedaleando y pedaleando.... Como debe de ser, me concentre en mis sensaciones, no refleccioné ni siquiera en la ruta, cuando el buscado orgasmo llego, perdí el control de la bici, nunca pensé en las reacciones involuntarias del cuerpo, en los temblores y espasmos. Inevitablemente caí al suelo, me di un buen madrazo, menos mal que llevaba protecciones y casco. Dos chicos que corrían, fueron de inmediato a auxiliarme, muy amables. Si me dolió el golpe pero era mas mi placer al disfrutar aun de mi orgasmo. Les di las gracias, mencione que me encontraba bien sin ningún daño visible. Uno de ellos al levantar mi bicicleta se dio cuenta de el aditamento que estaba en el asiento, me miro, con su carita de niño que hizo algo indebido. Al darme cuenta me eché a reír apenada, el hielo se rompió y también soltó las carcajadas, el segundo entendió en cuanto vio la bici y nos acompaño en las risas. Tomé mi bici y me aleje rápidamente.
Moraleja: ·Si vas a masturbarte con tu bicicleta y un dildo, hazlo en privado o con un acompañante que te cuide".

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