viernes, diciembre 13, 2013

Relato erótico : Sexo a los 15 años

Un reláto erótico prohibido de una adolescente de 15 años teniendo relaciones con su novio, ahora que esta chica es mayor de edad, se atreve a mandarnos este relato que cuenta que sucedió en ese entonces, sexo a los 15 años.

Sexo a los 15 años

Relato erótico : Sexo a los 15 años

Esta es la historia mía y de Armando de cuando yo tenía 15 años y él 17.
No había nadie en su casa y nosotros como siempre calientes con ganas de coger, era una combinacion bien tentadora y peligrosa.
Me dijo: -No hay nadie, pasa -Con la voz baja y apresurada. Entre a la sala y el detrás de mi. Nos acercamos uno al otro bien acelerados, besandonos y metiéndonos las mano por todos lados. Las mías entraron en su pantalón y acaricie su duro pene, libremente. Las suyas se sumergieron en mi entrepierna palpando mi humedad
El subió mi falda y yo le abrí el pantalón su pene salio hacia adelante y arriba.
Lo masturbe un momento. Me sentó aceleradamente en el sillón. mis nalgas en la orilla de los cojines cargaron mi cuerpo, ya que mis piernas estaban abiertas y arriba, dejando ver toda mi área genital, metió su cara cara, saco su lengua, lamió y lamió.
Mis gemidos entrecortados y ruidosos lo calentaron, se levanto, se acomodo y me penetro, los dos dijimos suavemente: Haaaaaaa!!!
Chocabamos nuestras pelvis y las retirábamos una y otra vez, fuerte, y mas fuerte. ... Hasta que el sillón... ¡se rompió!, ¡Si!... se le rompió una pata. Y ahí vamos al suelo con todo y sillón.
Ya estábamos en el tobogán de la excitación total, y no había manera de detenernos. Nos levantamos, me lleve contra el librero, levante el trasero y me penetro de nuevo, mis manos se sostenian del librero y mi cara, en cada empujón se acercaba a un libro de Jean Paul Sartre y a otro de Frank Kafka.
Me dio vuelta, me levante las piernas, me recargue en el dichosos librero y continuo penetrandome con fuerza. Mis senos bailaban de aquí para allá, retenidos por ese WonderBra blanco de media copa, que me encantaba. Un rosado pezón se escapo, al intentar alcanzarlo con sus dientes, su pene salio de la húmeda vagina.
Baje las piernas, camine hacia la puerta, -que tenia una cortina gruesa y blanca cubriendo sus cristales transparentes-, recargue las manos en ella, y volví a mostrar mi culo para el.
¿Sabes? esa parte media del cuerpo masculino, me quita la respiración, las nalgas, el ano, el pubis, los testículos y claro, la verga parada. Además, ¿sabes que? el área que separa el ano de las bolas. Se llama Perineo, -me parece- ¿Te han lamido ahí? ¿Te ha gustado?
Sus labios y su lengua disfrutaron el regalo, Cuando termino de lamer toda esa zona se levanto y continuó con la penetración y las embestidas golpeando mis nalgas contra su pubis.
Estábamos super calientes, yo retorcía mi cuerpo como una serpiente, sacaba y metía mi trasero, pegaba mis senos a la puerta y al mover mis manos, moví la cortina... y... ¡de pronto!... ¡¡¡la cara de su hermano Antonio estaba ahí del otro lado!!!! Ahhhhh!!!!
Como si nos hubieran echado un cubetazo de agua fría, de inmediato y a la velocidad de la luz, metí mis senos al sostén, abotone mi blusa y baje mi falda. El metió su pene al pantalón con dificultad, -ya que estaba super duro-. y lo coloco en donde debería estar.
El hermano entro. Todos nerviosos y agitados respondimos a su pregunta: ¿Que estaban haciendo? - Risas nerviositas de los dos - Estábamos... jugando, ¡si! - Si, jugando. El hermano se quedo buscando algún libro. Yo llena de temor de que Sartre o Kafka, "soltaran la sopa" dije: -¡Ya me voy!.
Armando me acompaño a la puerta y yo resistiendome a retirarme con la frustración de no haber logrado ese ultimo orgasmo lo obligue a meter su mano debajo de mi falda y masturbarme, su habilidad en estas circunstancias era deliciosa.
Después de un rato de jadeos queditos a su oído.. Saco la mano, con los dedos llenos de mi flujo vaginal, los limpio en su camisa, nos besamos y me fui a mi casa con las piernas temblorosas.
Eramos unos intrépidos calientes. De repente me acuerdo muy gratamente de esas experiencias y me humedezco de inmediato
Me gustaba mucho su cuerpo. Para haber sido mi primer amante me fue muy bien. Pero.... Lo más importante es que, era tan caliente como yo.
El adoraba mis orgasmos múltiples.

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