miércoles, agosto 15, 2018

Colegialas colombianas (Video Porno)

Colegialas colombianas (Video Porno)

Por alguna extraña razón, practicamente todas las mujeres colombianas son una bomba, si no nos creen, miren este hermoso video hot de Colegialas colombianas con modelos excitantes como ellas solas.
Pendejas de más de 18 años (en el blog porno Destangadas no compartimos nada ilegal o de menores de edad) hermosas, con culos perfectos, cuerpos que son una delicias, lolas redondas y duras y caritas angelicales.
Todo esto, con el plus de estar todas con el uniforme de colegialas, en una clase o aula de la prepa o secu, con una profesora que da clases mientas ellas se masturban y tienen sexo lésbico, para despertar las peores fantasías sexuales de los hombres.
Por alguna extraña razón, uno de los disfraces para tener sexo más utilizados por las mujeres, porque es de los más solicitados por los machos, es justamente el disfraz de colegiala hot... Eso sumado entonces a la belleza joven colombiana de paisas modelos infartantes, imaginen lo que hace de este video porno de colegio.

Bueno, ahora sí les dejamos este video porno hot de jovencitas adolescentes, pendejas colegialas de Colombia,  todas tienen por lo menos 18 años recién cumplidos, son apenas legales!
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Video Porno : Colegialas colombianas


Relato erótico de una colegiala colombiana

En el último semestre de prepa, tuve dos amigas inseparables, éramos las tres mosqueperras (por chingonas, agresivas y porque nos encantaba de perrito). 
Ellas eran vecinas, yo vivía relativamente lejos, pues de la prepa ellas vivían al sur y yo al norte. Así que era común quedarnos en casa de alguna los fines de semana por estudios y por desmadre.
Recuerdo que fue el fin de semana que salimos de vacaciones por semana Santa, tocó quedarse en casa de Pau. Sus papás y mamás eran cercanos, y organizaron una excursión a un balneario en Morelos. Me invitaron y claro que fui. 
Desde que iniciamos amistad, y empecé a frecuentar sus casas, me fijé en los papis, pues el mío no me era agradable por varias circunstancias, pero ellos representaban algo lindo para mi. Ellos igual me dieron buen recibimiento, me hacían sentir cómoda y en confianza. 
Sin embargo, Daniel, el papá de Bere, siempre de miró con cierta picardía. Era un cuarentón atractivo, a pesar de estar desarrollando ya la panza chelera, y esos lunares de canas le daban un aire interesante. Jorge, el papá de Pau, era aún más descarado. Siempre buscaba la manera de poner mano en mis piernas, y cuando nadie veía, manoseaba lo más que podía. Una noche en la sala, mientras los demás dormían, estuvimos a punto de hacer más, pero salió su hija menor y nos interrumpió, así que teníamos una cuenta pendiente. Él era un poco menos panzón que Daniel, y el cabello aún no presentaba canas.
Total, que en cuanto supimos de la salida, las tres nos pusimos a dieta y rutina para poder usar trajes de baño sin parecer orcas encalladas. Compramos buenas provisiones para la excursión (o sea botellas de tequila, ton, whisky, vodka, chelas y jugos y refrescos).
El viernes llegamos a casa de Pau, hicimos noche de spa, abrimos la botella de whisky y empezamos la fiesta. Como saldríamos a las 6am, nos dormimos temprano. 
Pero me levanté a medianoche al baño y mi sorpresa fue encontrar a Jorge bañándose, pues el bobo dejó la puerta sin seguro. La cortina era transparente, y pude ver un buen paquete entre sus piernas. Me quedé parada mirando su cuerpo, y cuando me vio se tapó, pensando que podría ser su hija. Pero cuando se asomó y vio que era yo, quitó sus manos que tapaban su pene y me lo ofreció. Me gustaba, así que cerré la puerta detrás de mi, le puse seguro y avance hacia él. Tomé la toalla con que se iba a secar, cerré las llaves de la regadera y lo saqué de la ducha. Pasé la toalla por su cabello, por su pecho, por su espalda, por sus nalgas, bajé a secar sus piernas, sus muslos, y terminé con sus genitales. Estaba arrodillada frente a la verga del papá de mi amiga, me sentía muy puta, y no dudé en darle oral, me encanta dar oral, sentir una verga rica en mi boca me hace sentir poderosa.
Sólo unas chupaditas y el hombre hacía mucho esfuerzo por no gemir (en noches de estudio, a veces escuchábamos los gemidos del cuarto de los papás, bastante apasionados y cero cuidado porque estuviéramos tres estudiantes oyendo sus venidas) así que no aguantando más, me levantó, me puso contra la pared, hizo a un lado mi short y mi tanga y me metió hasta el fondo su dura verga. Me apoyé en sus hombros y él puso mis piernas alrededor de su cintura, y me ensartaba como balero. Estábamos extasiados, ese gusto de darme a un papi, literal, me volvía loquita. Me fue llevando hacia el lavabo, me bajó, me volteó, bajó mi short y tanga y me empinó. Me dió nalgadas y me dijo "te voy a dar tu merecido por ser una chica tan putita y sucia " y me metió la verga de golpe. Se puso rudo, jalaba mi cabello, me nalgueaba, metía sus dedos en mi boca y con mi saliva iba dilatando mi ano, empezó con un dedo, sin dejar de penetrar mi vagina. Siguió así, sometiendome hasta que sentí tres dedos entrando y saliendo sin dolor de mi culito. 
Se salió de mi vagina, se escupió el pene y me lo empezó a meter despacito en el ano. Ese dolor me producía placer, y él parecía experto. Me fue metiendo despacio hasta que sentí mi culo invadido por su verga. Me pregunto "quien es tu macho?" Yo "tú, papi, tú eres mi macho " volvió a jalar mi cabello con una mano, mi cadera con la otra y empezó a bombear su verga en mi culo. Yo sentía mi jugo escurrir por mis piernas, me había producido dos orgasmo y sentí venir el tercero. Para excitarlo más le decía "así, papi, enseñame a ser niña buena " "no pares, papi, dale su lechita a tu niña mala "
Cuando sentí que me venía, él se salió y me hizo hincarme frente a él, para venirse en mi cara. Eso me hizo explotar, mientras él echaba su venida en mi cara, yo me escurría en la mía. Me levantó, me llevó a la regadera y me enjuagó para que no quedara huella de nuestro delito. Sin decir más me fui a dormir, llenita de placer. 
Creí que esa sería mi ración sexual del fin de semana, pero no sabía lo que los papis de mis amigas habían planeado para mi...

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