sábado, noviembre 24, 2018

Mi niña perversa (Video Porno)

Mi niña perversa (Video Porno)

Un video porno muy excitante de una niña perversa de baja estatura, con un gigante de gran polla, que obliga a la pequeña a mamarle la polla y a follar con él.
La petisa del video es la hermosa actriz porno Vanessa Phoenix, que pese a su experiencia en el sexo, tiene una vagina pequena para píja, tan estrecha y cerrada que apenas le entra la verga de este pelado pervertido que se coge a esta niña en celo.


Video Porno : Mi niña perversa


Relato erótico : Mi niña perversa

Vanessa, de veinticinco años soltera, morena clara, cabello obscuro, mido 1.50, buenos senos y buen trasero.
Kevin cuarenta años, soltero, moreno, cabello negro, mide 1.90, delgado pero bien dotado.
Por azares del destino al cruzar la calle, chocan, él le pide una disculpa y la invita a cenar, ella acepta sin saber que ahí iniciaría una desenfrenada relación…
Después de la cena, el la invita a su departamento, y yo acepto y nos vamos…
Llegamos nos ponemos cómodos, el saca una botella de vino… e inician una charla muy amena como si fuéramos muy buenos amigos, los dos estamos disfrutando esa hermosa velada, fui al baño y cuando regresé él estaba sentado al sofá y me dijo que me sentara a su lado, me senté un poco alejada y me dijo que si le tenía miedo, le respondí que no, entonces se me acercó y me dijo que quería un beso, le respondí que no, y él se acerca cada vez más… El ambiente se empieza a sentir caliente, se acercó, me beso, me abrazó y sentí su cuerpo, sentí lo duro que estaba abajo, recorría mi cuerpo con sus manos, tocaba mi trasero, mis senos y me decía que estaba rica, y que lo tenía loco, yo me sentía en las nubes, súper excitada como hacía mucho no me sentía, yo respondía a sus besos… el corazón se aceleró, cada vez más con solo sentir sus mirada sobre mi… Me toma de la mano y empieza a juguetear, acariciar, no paraba su mano de acariciar mi cuerpo hasta que llego a mi entre pierna y subió un poco más sintió que no llevaba tanga pero mi vagina ya muy mojada y me empezó acariciar el clítoris, y yo me derretía más… me abrió un poco más las piernas, metió su lengua en mi vagina…
Allí perdí. me comía delicioso, metía su lengua y un dedo, yo estaba al borde del abismo, casi volviéndome loca, él me decía que disfrutara que iba a ser suya, me trataba lindo, hasta que no pude más y acabe muy rico, parecía que flotaba en el aire, allí recobré la conciencia y él estaba sonriendo y me dijo ahora serás mía…mira como me tienes y sacó su miembro y lo balanceaba delante de mí, te lo voy a meter todo, yo quedé hipnotizada con el tamaño de aquello, era muy grande y grueso, lo acercó a mi cara y me dijo que se lo besara, me beso y me dijo anda me muero por metértelo en la boca y se lo chupe. Parece que le gusta, me pide que me desnude, recueste en la cama y me masturbe, lo único que se me viene a la cabeza, está loco! pero en el fondo me excita la propuesta… Empiezo a sentir que la sangre me hierve, mucho calor y empiezo a sudar, empiezo a desabotonar la blusa poco a poco, lo hago con unas suaves caricias a mi cuerpo, y cada poro de mi cuerpo me delata…
El está de frente, más excitado, nuestras miradas fijas el uno con el otro, yo me muerdo los labios de ganas, el me observar tan dispuesta, y dice que siga… yo con unas ganas ya de su gran miembro dentro de mí, le contesto: QUE! – Él dice: Quiero ver cómo te acaricias, quiero ver cómo me deseas. Y yo con pena sigo… mis pechos ya están muy erguidos e hinchados, parecieran que van a explotar, mi respiración me delata muy densa, pareciera que el corazón va a estallar, la blusa cae al suelo y no llevo sostén, acaricio mis hombros y pechos, poco a poco bajo hacia el estómago, hasta llegar al vientre, voy bajando la falda cada vez más hasta que cae al suelo… se acercó de nuevo a mí, y me besó, me acariciaba y mamaba mis pechos, metía un dedo en mi vagina pequeña para el pene…otra vez me tenía a su merced, yo tomé su pene con mi mano y movía mi mano alrededor de aquel monstruo que estaba mojado producto de sus fluidos, y con una sutil jalada de mano hacia arriba la saca, se la lleva a la nariz y después a la boca y le dice mmmm que rica miel, yo muy excitada dejándome llevar… dejo que penetre en lo más profundo de mi ser, el placer me inunda, me recuesta de frente a él, me sigo acariciando y me empiezo a retorcer, y sin darme cuenta que entre gemidos y gritos, me empiezo a jadear. El me observa… y entre mis piernas me siento muy húmeda, podría asegurar que escurriendo, él me sonríe y siento como si tuviera un deja vu… se acerca dónde estoy como un volcán en erupción, y me dice: ¡Ahora si pequeña, ya eres mía! Abriéndome un poco más las piernas que ya me temblaban sin poder controlar, él y su hombría a todo lo que da… mi cadera y mis piernas siguen a todo lo que dan, el las acaricia con mucha delicadeza, pero con una mirada devoradora, me hacía suya… le gustaba mi piel, sabor, olor… yo, ya no aguantaba el deseo de ser poseída por ese miembro cada vez más duro, grande y grueso. El, quería que lo deseara cada vez más… y yo lo deseaba tantooo, sentía un infierno entre mis piernas cada vez que el movía su miembro cerca del mío, también podía sentir su calor… era como si me pudiera leer mi mente y tuviéramos el mismo infierno que nos devora, puso su cabecita justo en la entrada de mi vagina y empezó a juguetear, me retorcía ya lo quería dentro. y el cada vez más dándose a desear… y cuando menos lo esperaba zzaasss!!! Me penetró, me lleno de embestidas como un lobo hambriento, yo me retorcía, gemía y gritaba con desesperación hasta que mis ojos se llenaron en lágrimas que no pude contener… y una explosión inundo mi cuerpo, acompañado de llanto que no pude controlar… Pero aun así mi cuerpo pedía más y más, me retorcía de placer, pero las ganas no se iban… talle muy salvajemente mis labios vaginales contra sus testículos… al ver que quería más… volvió a poner su cara en mi vagina y la empezó a lamber metiendo otra vez su lengua cada vez más profundo… se bebió mi néctar… umm!!!
El cuarto se inundó de un delicioso aroma, y me embestía con unas ganas, cuando le dije: YA NO PUEDO MAS… ME VENGOOO!!! AAHHH!!!
Yo no supe nada de mi… perdí completamente control, morí en su boca una y otra vez, sentí como mi alma abandono mi cuerpo y me fui a otra dimensión, solo fue cuestión de segundos y cuando la conciencia regreso a mí, sentí como me bañe a chorros no lo podía creer escurría y la cama empapada y esa era yo… era una parte de mí que no conocía y no lo podía controlar… hasta que todo término en silencio, yo seguía temblando y recostada en la cama… él se recostó junto a mí, pero era claro q él todavía estaba en espera… y empezó otra vez a acariciarme y besarme, yo aun agotada le correspondía, aunque la sensibilidad me hacía estremecer… cuando el sintió que ya me había excitado de nuevo, se quedó recostado en la cama y su hombría a todo lo que da… me pidió que se lo volviera a chupar, quería sentir el calor de mi boca… me puse en posición de combate y la empecé a chupar… él tenía los ojos vidriosos, que rico lo embestía con la boca… pero no lo podía evitar mi vagina ya estaba otra vez mojada… sin que él me lo pidiera…solo seguí mis instintos y me dispuse a cabalgarlo… ese miembro… está a todo lo que da y yo no podía desaprovechar la oportunidad…y sin más espera, ni preámbulos lo empiezo a cabalgar, me inclino hacia él y lo beso, el me empieza a acariciar los pechos…yo ya estoy ardiendo de nuevo, no lo puede creer... me enderezo un poco y sigo cabalgando… de repente siento una sensación de que me come por dentro de la vagina y empiezo hacer movimientos circulares, hacia delante y hacia atrás necesito que su miembro me ayude a calmar la comezón interna, cuando empiezo a sentir contracciones de nuevo, y de repente viene un orgasmo más, me quede inmóvil, pierdo el sentido, y me vuelvo a venir a chorros seguido de espasmo y estremecimientos, me controlo y vuelvo a retomar el camino, vuelvo a sentir espasmos y junto con ellos un orgasmo más… me siento desvanecer, sigo arriba pero se que no voy a parar y voy a morir… le digo que estoy cansada que ya no puedo más, él me pide que me vuelva a recostar, él se levanta y me sigue acariciando y besando hasta que me vuelve hacer mojar… me vuelve a embestir, cada vez más rápido, hasta que vuelvo a lograr, un orgasmo más largo con más fuerza que pareciera que lo voy a parir, expulso un chorro de agua y junto con migo el eyaculo. Terminamos, nos recostamos, el me dio un beso en la frente y me abrazo, nos quedamos dormidos por un rato. Hasta que el nuevo día nos llegó… y colorín, colorado este cuento erótico ha terminado…

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