viernes, abril 05, 2019

colegiala en sexo oral

Pendeja colegiala forzada a chupar pija en un video muy excitante de sexo oral joven, con el uniforme del colegio.
La pillaron cambiándose y terminó siendo obligada a mamar verga.

Video Porno : Pendeja colegiala forzada a chupar pija


Relato erótico : Sexo con colegiala

Estábamos terminando bachiller y cada uno vivía en la casa de sus padres. Pero un día pasó lo que nadie quiere que le suceda: De rodillas, estaba mi novia, disfrazada de colegiala con sus labios succionándome mí preciado tesoro. Así fue cómo nos encontraron sus padres; a los que no conocía hasta ese momento. Allí en mitad de su salón estaban en estado de shock; su padre con ojos desorbitados y su madre con las manos en la boca junto a las maletas de su supuesto viaje de fin de semana.

Todo esto empezó un día que de camino a mi casa, pasé por la tienda de juguetes de mi ciudad y vi en el escaparate un perchero con rebajas de los disfraces de carnaval, siempre había tenido una fantasía, y sin dudarlo me atreví a comprar el disfrazar.
Mi novia estaba con sus días de mujer, no pudimos hacer nada. Pasó el tiempo y el disfraz quedó en el olvido en una silla de mi habitación.
Hasta que una tarde, mi madre enojada y con el disfraz en la mano, el cual encontró en la silla de mi habitación cuando fue a buscar la ropa sucia, quiso que le diera una explicación por aquella prenda imprudente.
Cuando la vi mi cara se tornó roja, y me preguntó “¿para qué quería ese disfraz?”, yo le contesté que se lo había comprado a Martha, mi novia actual. Menos mal que entre mi madre y yo nos comunicamos y pude explicarle todo, no sin vergüenza. Inmediatamente mandé a Martha un mensaje en cuanto lo volví a guardar en mí cuarto. Me contestó que ese fin de semana era el perfecto.
Por fin llegó, el fin de semana. Los padres de Martha se habían ido de viaje, Martha decidió hacerse cargo de todo: decoró la mesa con velas, bajó la intensidad de la luz del salón. Nada más terminar me dijo que no me moviese que lo recogía todo, que fuera al sofá para tomar el postre. Trajo un pañuelo y me tapó los ojos. Solo la oía por la habitación trasteando, pasó por mi lado otra vez con diligencia riendo, sin poder evitarlo me uní.
—Ya verás cómo te va a gustar lo que he preparado— dijo con voz emocionada.
—Seguro que sí, cielo—le dije totalmente convencido.
De repente, la oí a mi lado con una voz muy sensual y en un tono bajo me dijo al oído que me quitase despacio el pañuelo.
Automáticamente lo hice, se me secó la garganta por lo que tenía delante de mí. Allí, como una auténtica colegiala manga, estaba ella con dos coletas a los lados, el flequillo suelto, una camisa blanca ajustada con dos rayas azules a los bordes, una diminuta falda azul marino, calcetines blancos hasta las rodillas y para terminar, unos zapatos negros que no estaban con el disfraz. Estaba perfecta, mi fantasía hecha realidad.

Mientras se acercaba a mí con pura sensualidad, vi que las manos las tenía ocupadas; en una un bol con fresas y en la otra un bote de nata montada.
—Vamos a ver…— me dijo mientras se levantaba fugazmente la falda, dejándome ver que no llevaba nada puesto debajo, para después sentarse encima de mí. Eso me puso frenético, mi amiguito se despertó de golpe.
— ¿Vamos a ver, qué? Mala. —le respondí.
—Abre esa boquita—dijo mientras tanto echaba un poco de nata en el cuenco.
Luego, untó la fresa y acercándola a mí boca mordí la punta. Un poco de jugo resbaló de mis labios, ella experta en lamer, se encargó de lo que se me resbalaba. Volvió a acercar el resto de fresa y bocado a bocado nos fuimos terminando las que quedaban, dejando algo para jugar después.
—Ahora me toca a mí.
La levanté de mi regazo instándola a tumbarse, le abrí las piernas y me posicioné entre ellas quedándome sentado sobre mis tobillos.
— ¿Confías en mí?—asintió—. Bien, porque quiero saborear tu coño con esto—señalé las fresas. Me sonrió y eso bastó para empezar mi juego.
Ansioso, le retiré un poco hacia arriba la falda, sorprendido al ver que estaba sin un ápice de vello me agaché, de golpe un olor dulzón llego a mi nariz. Cogí una fresa, mordí la punta, la pasé por sus labios sin llegar a profundizarlos; al ver que el jugo mezclado empezaba a derramarse hacia el sofá, recorrí con mi lengua sus labios dejándolos secos. Mirándola llevé a la boca el trozo de fresa que había tocado su piel. Cogí el bote de nata para echárselo por la parte interna de sus muslos hasta finalizar en su sexo haciendo pequeños dibujos.
—Cariño, esto sí que es mi postre.
Cuando terminé de lamerlo todo, simulé con mi lengua un anticipo de lo que le esperaba. Entonces, me agarró del pelo y con un gemido ahogado sentí su fluido dulzón y ácido.
Le mordí la ingle, lo que provocó su carcajada; introduje mi lengua lo más profundo que pude. Cuando vi que ya no podía más, me paré escuchando su gemido de protesta conforme su espalda se arqueaba.
Miró con sensualidad mientras se levantaba para que me sentase en el sofá, fue despojándome la ropa. Nada más terminar de dejarme desnudo, me empujo dejándome sentado, se posicionó entre mis piernas, con ansias aferró mi miembro y lo untó de nata. Con lengüetazos fue quitándome todo sin miramientos, tragándosela hasta el fondo. Solo veía sus coletas moverse, mi atributo se perdía en su boca. Sujeté cada una de ellas, así comenzó un vaivén frenético. Estaba a punto de correrme, mis gruñidos lo indicaban, el problema fue que estábamos tan concentrados en el momento, que no escuchamos la puerta. De pronto, toda libido se fue al garete tras ver a sus padres que llegaron sin avisar, sin hacer ningún ruido.
Desde entonces nada es lo mismo; Parecemos Romeo y Julieta. Prohibieron que la vea… De todas maneras, tenemos planeado irnos a vivir a la universidad juntos, muy pronto.
Lo que hace una fantasía, al final, de una forma u otra, todo se cumple.

Video porno de Tawnee Stone

La famosa actriz porno Tawnee Stone en un video porno subtitulado al español de su primera vez en un casting xxx. Video porno del recuerdo clásico y casi vintage.
Si les gustó este video porno soft de Tawnee Stone desnudandose en su primer casting o audición para comenzar su carrera porno y pidiendo dinero comenten y traeremos videos porno de Tawnee Stone follando duro y sin censura.

Tawnee Stone, nombre artístico de Tammy Saris (Crystal Lake, 1982), es una modelo estadounidense de internet de pornografía suave. El nombre artístico proviene de la palabra inglesa tawny, que significa fawn

Aunque nació y creció en Illinois, la falsa biografía publicada en su sitio web es de Texas.

Su biografía falsa menciona a su supuesta hermana Tori Stone, otra modelo con la que no tiene ninguna relación familiar. Esta declaración falsa fue una operación comercial con el propósito de lanzar el sitio web de Tori, aprovechando el ahora popular Tawnee.

Después de graduarse, dejó Crystal Lake en 2001 y se mudó al área de Phoenix, donde se matriculó en contabilidad en la Arizona State University, donde se graduó en 2005. Para pagar la tarifa, respondió a un anuncio en busca de modelos para tomas de desnudos: comenzó a trabajar con Steve Jones para Lightspeed Media Corporation..



Video erótico de famosas : Video porno de Tawnee Stone


¿Quién es Tawnee Stone y qué hace para ganarse la vida?
Tawnee Stone se ha convertido en una sensación de Internet en la década del 2000. Esto se debe a su elección de profesión como "estrella del porno". Ella ha lanzado fotografías de nudes de sí misma que están ampliamente disponibles en Internet.

¿Dónde está la Tawnee Stone en realidad?
Ella solo vive en tu mente. Tawnee Stone no es una persona real. Ella es un personaje interpretado por una actriz porno.

¿Qué le pasó a Tawnee Stone?
Hubo un susto en Internet en 2011 que reportó que la actriz porno Tawnee Stone había muerto. Sin embargo, parece estar viva y bien buena como siempre.

Casting a lolita adolescente termina en sexo anal (Video Porno)

Una putita de trencitas y tetitas pequeñas que hizo un casting y terminó recibiendo sexo anal fuerte y duro. Casting a lolita adolescente termina en sexo anal, un video porno de 14 minutos donde esta joven nena modelo de apenas 18 años se quita toda la ropa, se desnuda, pero jamás se quita las gafas.

Video Porno : Casting a lolita adolescente termina en sexo anal


Relato erótico : Una dulce violación

Con el sonido de monedas chasqueando en mis bolsillos, corro desde el auto de mi mamá hacia la mejor tienda de galletas del mundo entero.
Cada día, si me porto bien y hago todos mis quehaceres, mi papá me da una moneda de veinticinco centavos de dólar, y al fin de mes me llevan a la tienda de galletas en donde puedo pasar todo la tarde comiendo galletas y leyendo los libros que traigo conmigo. El dueño de la tienda sabe que vengo todos los meses, así que también me da limonada gratis a lo largo del día.
Mientras empiezo a introducirme en mi libro, un hombre se sienta a mi lado y me dice que soy un joven muy apuesto, así que recuerdo mis modales y le doy las gracias. Tengo 18 años, pero muchas personas ya me han dicho que soy muy apuesta, y por eso los cumplidos ya no me hacen tan feliz como solían hacerlo.
Le pregunto al hombre cuál es su nombre, y me dice que su nombre es Jonah y que tiene un cuarto de videojuegos impresionante en su casa. Dice que tiene todas las consolas y videojuegos nuevos, con un televisor gigantesco y todas las golosinas que se me puedan antojar. ¡Vaya! Debe de ser rico para tener todo eso. Yo solo tengo un televisor pequeño en casa que recibe cinco canales. Por eso leo muchos libros.
A la mitad de mi segunda galleta, le ofrezco al hombre otra de las que tengo. Él la rechaza, diciendo que tiene suficientes botanas en su casa, y me propone que me llevará ahí para que pueda jugar videojuegos y comer tantas galletas con helado como guste.
No quiero desperdiciar ninguna de las galletas que ya tengo. Le pregunto al hombre si me puede dar cerca de una hora para terminar mi libro y el resto de mis galletas. Me dice que está bien y que me puede esperar.
Me continúa diciendo lo apuesto que soy mientras leo, y se vuelve un poco irritante. Le digo que estoy feliz de recibir cumplidos, pero que me gustaría tener un momento para leer mi libro y él me está distrayendo. Luego de pasar en silencio por más o menos veinte minutos, empieza a tratar de agarrarme la mano, pero cada vez que acerca la suya a la mía, hago como que si quiero voltear una página de mi libro.
Cuando se las ingenia para agarrarme la mano y comienza a sobarla con sus dedos, le digo que me deje de tocar o que no iré con él a su casa. Supongo que al fin entiende que quiero un poco de privacidad, porque se pone a hacer algo en su teléfono.
Una vez que he terminado, noto que son las cuatro de la tarde. Le digo al hombre que estoy lista para ir con él.
Salta de su silla, emocionado, y habla sobre lo mucho que nos vamos a divertir. El dueño de la tienda de galletas me echa una mirada de extrañeza, pero le sonrío y asiento con la cabeza.
Pienso en cómo nos divertiremos a medida que salimos del local. Me río al saber que hoy será un buen día mientras llegamos al estacionamiento. Grito de alegría cuando mi papá aparece detrás del hombre y lo mete a nuestra camioneta.
No nos toma mucho para estar en la carretera, pues mi mamá es muy buena conductora. En nuestro viaje por la carretera, ya hemos cubierto la boca del hombre con cinta adhesiva y desollado la piel de sus brazos. El resto de su piel se vuelve más fácil de arrancar, así que mi papá y yo utilizamos nuestros cuchillos para asegurarnos de quitarle toda la piel antes de llegar a casa.
Una vez ahí, le cortamos las manos y los pies porque no nos gusta comer esas partes, y solo las tiramos al fuego. Después tenemos que cortar justo en medio de cada codo y de cada hombro. Sacamos las entrañas y los órganos de su abdomen. Retiramos las costillas. Todo eso va en un estofado que hacemos. La carne que se encuentra en sus piernas, espalda y tórax (habiendo sacado el corazón y los órganos, por supuesto) sirve para hacer comidas fritas maravillosas.
Puedo tener 18 años, pero sé reconocer a un maldito pervertido. Sé que él es malo por querer hacerme cosas innombrables. Es por eso que cada mes voy a la tienda de galletas. Es por eso que el dueño es un muy buen amigo nuestro. Tiene nuestros mismos gustos. Él encuentra a personas que pueden estar interesadas en niñas apuestos como yo, y les dice que vengan a su tienda para que me puedan llevar con ellos.
¡Sí, a él como a nosotros nos gusta la carne humana!
Sé que estamos haciendo del mundo un lugar mejor.

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